Claroa Gallery y su mágico vículo con María Zambrano

Claroa Gallery tiene su ubicación en la calle María Zambrano de Sant Joan de Alicante. Es una calle muy peculiar, tiene escasos 50 metros y además no tiene salida, es un callejón. Es como un retal que ha quedado como consecuencia de los diferentes desarrollos urbanísticos. La galería está justo al final del callejón y detrás, un huerto.

No habíamos puesto atención en el nombre de la calle hasta que en una conversación con nuestro artista Alejandro Pastor, nos comentó que leer “Claros del bosque” de María Zambrano fue un antes y un después en su forma de pintar. A partir de ahí, investigamos sobre la vida y obra de Zambrano.

Sorprendentemente la filosofía poética de María conecta de una forma mágica con la línea curatorial de la galería y de alguna manera hay vínculos entre la obra de nuestros artistas y las ideas de la filósofa.

Creamos el proyecto Claroa casi de la misma forma que se pinta un cuadro. De forma intuitiva, aprovechando lo inesperado, abrazando la incertidumbre, tirando del hilo.

Desde una pequeña galería, en un callejón sin salida llamado María Zambrano, mostramos al mundo, obras de arte que no ilustran ideas cerradas, sino que funcionan como formas de pensamiento sensibles. Un espacio zambraniano de razón poética visual.

Claroa Gallery podría entenderse como un espacio de “razón poética visual”. Un lugar donde la pintura, la escultura y la imagen no ilustran ideas cerradas, sino que funcionan como formas de pensamiento sensibles. Si Zambrano propuso una manera de conocer que unía intuición, emoción, memoria y razón, Claroa podría plantearse como un grupo de artistas que trabajan precisamente desde ese territorio intermedio: entre lo físico y lo conceptual, entre lo que comprendemos y lo que apenas intuimos.

Nuestros artistas no ofrecen respuestas, sino que mantienen abierta la pregunta. Cada uno desde un lenguaje distinto —materia, gesto, memoria, símbolo, tiempo, intensidad o fragilidad—, pero compartiendo una misma sensibilidad: la búsqueda de una verdad no cerrada, encarnada y profundamente humana.

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